INFORME DEL PRIMER TRIMESTRE DEL 2005

 

 

A.- ANÁLISIS FINANCIERO DEL SISTEMA (Bancos y Financieras)

 

Depósitos totales

 

Al cierre del primer trimestre del 2005, los depósitos totales registraron un saldo de C$ 33,329 millones, monto superior en C$ 5,130.7 millones al observado en marzo del 2004, lo cual implicó una tasa anual de crecimiento de 18.2%, superior a la observada hace un año cuando fue de 14.5%. Del total de aumento de depósitos, 39.3% fueron depósitos en moneda nacional, ocasionando que el grado de dolarización de depósitos cayera de 69.1% en marzo del 2004 a 60.7% en marzo de este año. Este desplazamiento de preferencia podría atribuirse al mayor rendimiento que ofrecen los depósitos en córdobas sobre los depósitos en dólares. En promedio, durante este trimestre las tasas para depósitos en córdobas superaron las tasas de depósitos en dólares en 98 puntos básicos. También se observó un comportamiento interesante en la estructura de depósitos por modalidad, en el sentido de que los depósitos de ahorro han ganado mayor participación en el total de depósitos, en detrimento de la participación de los depósitos a plazo. Hace un año, los depósitos de ahorro constituían 37.6% del total y al finalizar el primer trimestre del 2005 su participación fue de 38.6%, mientras que la participación de los depósitos a plazo cayó de 40% a 36.2% en igual período. En términos de fuentes y usos, las captaciones de recursos del público fueron la principal fuente de recursos para financiar la cartera de créditos.

 

Cartera de créditos neta

 

Durante este trimestre la banca también logró captar C$ 2,152 millones en depósitos del público para financiar un monto de C$712 millones en cartera neta, el restante fue colocado principalmente en disponibilidades (C$1,608 millones) y en inversiones (C$108 millones). Lo anterior se explica por el comportamiento estacional del crédito en donde se dan mayores recuperaciones durante el primer semestre del año y mayores desembolsos durante el segundo semestre del año. Desde marzo de 2004, el aumento de cartera bruta fue de C$ 4,033.6 millones, representando una tasa de crecimiento de 27.0%, y su tendencia, desde enero cuando alcanzó su tasa más alta (29.5.0%), ha sido decreciente. Por su parte, la tasa de crecimiento del crédito al sector privado fue de 28.6%, inferior a la observada en diciembre pasado cuando fue de 30.4% y su tendencia es decreciente. A marzo, el saldo total de crédito fue de C$ 19,181.8 millones, reflejando un nivel de cartera vencida sobre cartera bruta de 2.3%, superior a lo observado en diciembre (2.2%) pero inferior a lo observado hace un año cuando fue de 2.6%. De igual modo, cabe destacar que hace un año por cada córdoba de crédito vencido y en cobro judicial, existían 1.76 córdobas en provisiones. Al cierre del primer trimestre esta relación subió a 1.88 córdobas, implicando mejor gestión y mayor cobertura para mitigar el riesgo crediticio.

 

Inversiones

 

La tendencia en la participación de las inversiones en el total de activos durante este año fue descendente, bajando ésta de 31.3% en marzo del 2004 a 23.6% en el mismo mes del 2005, sin embargo, el saldo aumentó de C$ 11,027.3 millones a C$ 11,258.5 millones en igual período. Del saldo total de inversiones, 93.8% corresponden a títulos del Sector Público (Gobierno y Banco Central). Sin embargo, se observó desde finales del año pasado que la banca ha continuado reestructurando su cartera de inversiones de modo que la tendencia fue darle mayor participación a los bonos del Gobierno, principalmente Bonos por Pago de Indemnización (BPIs) y a sus inversiones en el exterior, y menor participación a los títulos del BCN, comportamiento que concuerda con la política de reducción de saldo de deuda interna de la autoridad monetaria.

 

Tasas de interés

 

Durante el primer trimestre del año, se observó que las tasas pasivas decrecieron levemente, al igual que el rendimiento de la cartera. Lo anterior a pesar del ambiente alcista de tasas de interés a nivel internacional. Al cierre de año, la tasa para depósitos de ahorro cerró en 2.5%, mientras que la tasa para depósitos a plazo fue de 5.8%. Hace un año estas tasas eran de 3.2% y 7.5%, respectivamente.  Por el lado de la cartera de créditos, el rendimiento de ésta pasó de 17.4% en marzo pasado a 16.6% en marzo de este año. Excluyendo las operaciones por tarjetas de crédito que conllevan altas tasas de rendimiento, la tasa activa fue de 13.69%, nivel inferior a la observada hace un año cuando fue de 14.3%. Por el lado de las inversiones, el rendimiento promedio ponderado al finalizar el año fue de 14.0%, nivel superior a lo observado hace un año cuando fue de 12.6%.

 

Rentabilidad, eficiencia y solvencia

 

El diferencial entre tasas activas y pasivas bajó de 11.1% en diciembre del año pasado a 7.8% en marzo, aunque en términos de margen financiero, este se mantuvo en 8.1% como porcentaje del total de activos, nivel similar al observado en diciembre pasado y mucho más alto que el observado hace un año cuando era de 6.6%. Esta ampliación del margen financiero durante el año se dio por la vía de reducción de tasas pasivas y un mayor rendimiento de inversiones, así como un crecimiento sostenido y fuerte en la cartera de créditos. La ampliación del margen financiero fue parcialmente neutralizada por mayores gastos de administración que se explican por la estrategia de la banca de bajar la participación de las inversiones y subir la participación de la cartera de créditos que conlleva mayores costos administrativos. En este sentido, el ROA pasó de 2.2% en marzo del 2004 a 2.83% en marzo del 2005. La mayor rentabilidad no se vio reflejada en su totalidad en mayor solvencia porque hubo una pequeña distribución de dividendos y porque también en marzo el Banco Caley Dagnall, S.A. fue comprado por el Banco de la Producción, S.A. Es así que la Adecuación de Capital pasó de 14.48% en marzo pasado a 14.75% en marzo de este año.

 

B.- PRINCIPALES NORMAS APROBADAS O REFORMADAS

 

Durante el primer trimestre se aprobaron cuatro nuevas normas prudenciales: Norma sobre gestión de riesgo de tasa de interés, Reglamento de centrales de riesgo privadas, Norma sobre la promoción y ordenamiento del uso de la tarjeta de crédito y Norma para la transformación de una sociedad financiera en banco.  Asimismo, fueron reformadas cinco normas prudenciales, dos de ellas de la industria de seguros y las restantes de la industria bancaria, con el propósito de fortalecer y hacer más efectiva la supervisión en especial en los temas de supervisión consolidada de grupos financieros y clientes en mora.